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Barco de mejillones e isla de Ons en las Rías Baixas

septiembre 2, 2026

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Barco de mejillones e isla de Ons en las Rías Baixas

Entre las experiencias marítimas disponibles destacan dos propuestas con características diferentes: las rutas dedicadas al cultivo del mejillón y los desplazamientos hasta Ons. El barco no funciona únicamente como medio de transporte, sino como una forma de acercarse al paisaje y a la cultura marítima gallega mientras se recorren algunas de las principales rías del sur de Galicia.

La isla de Ons y su conexión con la Ría de Pontevedra

Ons se encuentra frente a la Ría de Pontevedra y forma parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia. Además, es la única isla habitada del parque. Su costa presenta dos caras bien diferenciadas: hacia el oeste predominan el océano, los acantilados y las formaciones creadas por la erosión marina; al este se localizan el puerto, la aldea, los restaurantes y varios arenales.

El acceso se realiza por mar, con salidas desde Sanxenxo y Portonovo. Quien tenga previsto visitar la isla de Ons debe tener en cuenta que la entrada al parque está sometida a un cupo de visitantes y requiere autorización de la Xunta de Galicia. Esta gestión se realiza antes de adquirir el billete de barco.

Una vez en tierra, las alternativas permiten adaptar la jornada al tiempo disponible. Hay playas próximas al embarcadero, como Area dos Cans o As Dornas, y otras que exigen caminar algo más. También existen itinerarios señalizados que llevan hacia el faro, los acantilados y distintos miradores.

La visita a Ons combina navegación y recorrido terrestre sin necesidad de entender ambas partes como actividades separadas. La travesía permite situar la isla dentro de la propia Ría de Pontevedra y, tras el desembarco, los senderos muestran cómo cambia el paisaje entre la vertiente protegida y la costa abierta al Atlántico.

Las rutas a pie permiten conocer distintas caras de Ons

Los senderos de Ons parten de la zona próxima al muelle, lo que facilita organizar la jornada según la duración del recorrido elegido. La Ruta do Faro es circular, tiene cuatro kilómetros y conduce hasta el Alto de Cucorno, el punto más elevado de la isla y lugar donde se encuentra el faro.

La Ruta Norte amplía el recorrido hasta los 8,1 kilómetros y se acerca a la zona de acantilados. Por su parte, la Ruta do Castelo tiene únicamente 1,1 kilómetros y lleva al Mirador do Castelo. Esta variedad permite elegir entre una caminata más larga o un paseo breve antes de volver al embarcadero.

El paisaje también puede explorarse a través de sus playas. Melide se encuentra más alejada de las áreas próximas al puerto, mientras que Area dos Cans está a pocos metros del muelle. Canexol y Pereiró completan un conjunto de arenales distribuidos principalmente por el lado oriental.

La planificación del regreso resulta tan importante como la elección de la ruta, ya que la estancia debe ajustarse al horario del barco reservado. Por ello, conviene valorar la distancia de cada sendero y el tiempo que se quiere dedicar a playas, miradores o restaurantes antes de iniciar la caminata.

El cultivo del mejillón visto desde la propia ría

Las bateas forman parte de la imagen habitual de las Rías Baixas, pero contemplarlas desde tierra ofrece una visión limitada de su funcionamiento. Las rutas marítimas dedicadas al mejillón acercan el catamarán a estas plataformas y permiten observar las cuerdas de cultivo mientras un guía explica las distintas fases del proceso.

En la Ría de Arousa, el barco mejillones O Grove parte del puerto de esta localidad y recorre un entorno directamente vinculado al marisqueo y a la acuicultura. Durante la navegación se observan, entre otros puntos, la costa de A Toxa, Cambados, Meloxo y el sector meridional de la isla de Arousa.

Los catamaranes disponen además de visión submarina para observar los cultivos durante la parada junto a las bateas. Así, las explicaciones sobre las cuerdas donde crecen los moluscos pueden relacionarse con lo que se contempla tanto desde cubierta como a través de los cristales situados bajo la línea de flotación.

El interés de la ruta está precisamente en unir paisaje, actividad productiva y gastronomía en una misma navegación. A bordo se ofrece una degustación de mejillones al vapor acompañada de vino o refresco, de modo que el producto explicado durante el recorrido también aparece como parte de la experiencia.

O Grove y la Ría de Arousa desde el agua

La Ría de Arousa concentra amplias zonas de cultivo de moluscos y ofrece un paisaje en el que las bateas tienen una presencia muy visible. La navegación desde O Grove permite aproximarse a lugares que guardan una relación directa con esa actividad, especialmente Meloxo y Punta Moreiras.

La ruta también abre la perspectiva hacia la isla de Arousa y la bocana de la ría. El itinerario marítimo permite comprender mejor las distancias entre penínsulas, islas y áreas de producción que, vistas únicamente desde carretera, pueden parecer espacios independientes.

Además, la explicación a bordo aborda aspectos relacionados con la pesca local, el cultivo de marisco y la propia historia de la ría. La batea deja así de percibirse como una simple plataforma flotante y pasa a entenderse como parte de un sistema de producción ligado al territorio.

Otra forma de conocer el mejillón desde Sanxenxo

La experiencia tiene una versión diferente en la Ría de Pontevedra. En este caso, las salidas se realizan desde Sanxenxo y Portonovo y el recorrido se adentra en la zona interior de la ría, con referencias paisajísticas y marítimas distintas a las que aparecen en Arousa.

El barco mejillones Sanxenxo permite contemplar durante la navegación lugares como la isla de Tambo, la península do Morrazo, Aguete, Marín, Combarro y Raxó. La bocana de la ría, con el archipiélago de Ons, también forma parte del horizonte del recorrido.

La navegación incluye igualmente una parada junto a una batea. Allí se muestran las cuerdas de cultivo y se explica el proceso del mejillón. El catamarán dispone de 24 cristales de visión submarina, que permiten observar los cultivos por debajo de la superficie durante esa parte de la excursión.

Esta ruta dura aproximadamente una hora y media y se realiza durante los meses de julio, agosto y septiembre. A bordo se sirve también una degustación de mejillones al vapor con vino o refresco. El recorrido añade así una lectura marinera a lugares conocidos habitualmente por sus playas, puertos y núcleos costeros.

Dos rías con paisajes marítimos diferentes

Aunque las rutas de O Grove y Sanxenxo comparten la visita a una batea y la explicación del cultivo del mejillón, sus recorridos no son equivalentes. Arousa lleva la navegación hacia una de las áreas con mayor presencia de plataformas de cultivo, mientras Pontevedra permite relacionarlas con Tambo, Marín, Combarro y la entrada protegida por Ons.

La elección puede depender de la localidad en la que se encuentre el viajero y de la parte de las Rías Baixas que quiera conocer. También es posible entender ambas propuestas como dos aproximaciones distintas a una actividad marítima común, desarrollada dentro de rías con formas, costas y puntos de interés propios.

Observar el territorio desde el agua cambia la escala del viaje. Los lugares que aparecen separados en un mapa pasan a conectarse durante la navegación, y las bateas ayudan a identificar el vínculo entre los recursos de la ría, la actividad marinera y una gastronomía muy asociada al producto local.

La Ría de Arousa también conecta con el Barbanza

La navegación por Arousa permite ampliar el recorrido más allá de las rutas centradas específicamente en el mejillón. Existe una excursión que une el trayecto en catamarán con una visita terrestre por la península del Barbanza, planteada como una actividad de día completo.

Este barco Ría de Arousa sale de O Grove y cruza hasta Santa Uxía de Ribeira. Durante el trayecto pasa cerca del Parque Natural de Carreirón, en el sur de la isla de Arousa, así como del islote Xidoiros Areoso y la isla de Rúa.

Al llegar a Ribeira, la excursión continúa en autobús por el Barbanza. Entre los puntos incluidos figuran el Parque Natural de Corrubedo y su faro, el Castro de Baroña y el mirador del monte Curota. La propuesta también contempla tiempo en Ribeira y una visita relacionada con su actividad pesquera.

Se trata de una opción concebida especialmente para grupos de más de 30 personas e incluye los desplazamientos marítimos y terrestres, además del acompañamiento de un guía. La combinación de catamarán y autobús permite pasar de la geografía de la ría al paisaje costero del Barbanza dentro de un mismo itinerario.

Navegar también ayuda a interpretar el territorio

Las diferentes excursiones muestran que el mar puede ocupar un papel central en una visita a las Rías Baixas. En Ons, la travesía conduce a un espacio protegido donde playas, senderos y acantilados marcan el ritmo del día. En las rutas del mejillón, la atención se desplaza hacia las bateas y el trabajo ligado a ellas.

La posición de Sanxenxo, Portonovo y O Grove permite, además, abordar espacios marítimos diferentes sin abandonar este sector de la costa gallega. Pontevedra mantiene la referencia constante de Ons en su entrada, mientras Arousa ofrece un recorrido entre islas, zonas marisqueras y una elevada presencia de cultivos flotantes.

Escoger una experiencia u otra depende, por tanto, de cómo se quiera recorrer la costa. Ons exige reservar tiempo para caminar y permanecer en la isla; el barco de mejillones concentra la actividad en una navegación interpretada; y la excursión hacia el Barbanza amplía la jornada con un itinerario terrestre tras cruzar Arousa.

En todos los casos, conviene revisar previamente las condiciones de cada salida, los horarios disponibles y el puerto de embarque. Una buena organización permite dedicar el tiempo al propio recorrido marítimo y comprender mejor un paisaje donde islas, rías, bateas y puertos forman parte de una misma realidad costera.